miércoles, 11 de abril de 2012

La tristeza y la furia (Adaptación para teatro)


``La tristeza y la furia’’        
Autor: Jorge Bucay
Adaptación para guión teatral:
Alondra Amador Meléndez
Mauro Corcino Castillo
Leticia Floriano Meléndez
Personajes:
      Furia 
           Tristeza

Escenografía:
Un reino encantado en donde los hombres nunca pueden llegar o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta en ese hermoso reino que era tan grande y hermoso por dentro y por fuera.

Divisiones de la obra en actos y escenas:
En un estanque maravilloso que es una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos colores existentes y de todas tonalidades el verde permanente en ella es una hermosa agua cristalina en donde llega a bañarse la furia y la tristeza empiezan a quejarse.

Furia: ¡Qué calor hace aquí!,  a ver si esta agua me quita el calor.
Tristeza: ¡Qué desilusión la mía!, a ver si con esta agua hermosa agua logro relajarme y calmar mi tristeza.

La furia se pone atrás de un palo para quitarse su vestido, que es un vestido muy negro con rojo entra toda desnuda a la hermosa laguna empezándose a bañarse sin saber por qué.
La tristeza empieza con un gran calma a quitarse su gran vestido de color gris con una rosa ya marchita metiéndose también al agua pero dejando su vestido donde lo dejó la furia.
Pero la furia apurada como siempre se bañó rápidamente y salió del agua.

Furia: Ya me voy tengo que irme rápidamente porque el tiempo pasa rápido 

Como la furia es ciega no distinguió claramente su vestuario y se puso al salir la primera ropa que encontró.
Sucedió que la ropa que se puso no era suya sino de la tristeza y así se fue ella muy calmada y serena.
 Termina el baño la tristeza sin que le importara nada.
Luego se dan cuenta de todo y la tristeza espera a la furia en el hermoso lago.

Tristeza: (Muy calmada) ¿Por qué te llevaste mi traje sin mi autorización?
Furia: (Muy apenada) Es que me equivoque al salir.
Tristeza: Esta bien no hay problema sólo regrésame el traje.
Furia: Sí, claro, ¿amigas?
Tristeza: Sí, ¡amigas!
 
Y así se fue como la tristeza y la furia se hicieron grandes amigas.


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